A la mariposa limonera podemos verla en ambientes donde crece el quebracho, ya que, al igual que otros insectos, crea asociaciones con plantas nativas específicas para refugiarse. ¡Es común ver larvas de Phoebis en las hojas del quebracho!.
Del cerro nace una escuela
El Cerro Escuela La Cantera es un proyecto único en Chile. Estamos trabajando para transformar un cerro de 10 hectáreas ーubicado en la comuna de San Bernardoー en un parque natural educativo: un espacio donde la recreación, la experimentación y el aprendizaje se encuentran con la naturaleza.
Corredor ecológico
La Cantera fortalece un corredor ecológico que conecta el canal Espejino con el cerro Chena, cerro Quimey, cerro Negro, cerro Los Morros y el río Maipo. Este entramado verde dará vida a nuevos hábitats para la biodiversidad y permitirá a la comunidad reencontrarse con su entorno natural.
Buffer vegetal
El buffer vegetal es una barrera natural compuesta de herbáceas, arbustos, árboles nativos y troncos reutilizados. El buffer crea un paisaje sonoro que absorbe y dispersa las ondas acústicas provenientes de la Ruta 5 Sur. Además, controla el polvo, crea hábitats para la biodiversidad y mejora la calidad ambiental del entorno.
Circuito educativo
El circuito educativo estará compuesto de dos recorridos principales que permitirán bordear y subir al cerro, resguardando los procesos de rehabilitación ecológica. Ambos permitirán reconocer hitos como las canteras, los humedales, las comarcas y la cima.
Comarcas de abejas nativas
Jardines diseñados para favorecer la reproducción, alimentación y anidamiento de abejas nativas. Estos espacios combinan flora y refugios naturales que promueven la polinización, fortalecen la biodiversidad y apoyan el proceso de rehabilitación ecológica del cerro.
Casa verde
Un espacio de encuentro y aprendizaje abierto para actividades educativas y comunitarias. Aquí se promueve la conexión entre naturaleza y comunidad, permitiendo que niñas, niños y adultos participen en talleres y experiencias formativas en contacto directo con el paisaje.
Rehabilitación ecológica
De exóticas a nativas
El cerro también es un laboratorio de rehabilitación ambiental, donde se experimentan técnicas de restauración que luego pueden replicarse en otros cerros de la Región Metropolitana.
En los 90, el cerro fue plantado con un bosque de eucaliptos y pinos. Aunque al inicio esto generó un microclima ideal de sombra y humedad para el desarrollo de biodiversidad, con el tiempo se transformó en un monocultivo que desplazó a las especies nativas, interfiriendo en su crecimiento. Asimismo, los exóticos fueron perjudicados por factores como la escasez hídrica y un suelo de poca profundidad que impide el establecimiento y desarrollo de raíces como las del eucalipto, produciendo caídas y derrumbes.
Por medio de una tala, el proyecto propone un recambio de especies exóticas por nativas como el algarrobo, colliguay, romerillo, entre otras. Esto favorecerá la creación de nodos de biodiversidad y la implementación de obras de conservación de agua y suelo (OCAS), mejorando la calidad del sustrato y fomentando su enriquecimiento.
Un proyecto sustentable
Nada se pierde, todo se queda en el cerro. La Cantera utiliza los recursos del lugar, reduciendo la huella de carbono y cerrando un ciclo sustentable. Por ejemplo, la madera se reutiliza en senderos, juegos, refugios de fauna y obras de conservación de agua y suelo. Las ramas y hojas se convierten en mulch para conservar la humedad. Las semillas se recolectan del cerro, se reproducen en el vivero de La Cantera, y las plantas resultantes se destinan a la rehabilitación.
Buffer Vegetal
Los sonidos de la naturaleza
El buffer es una barrera natural diseñada para reducir el impacto de la contaminación acústica en zonas urbanas a través de la creación de un paisaje sonoro.
Se implementa en sectores como bordes de carreteras, generando una interfaz que protege los sistemas naturales y contribuye al bienestar social, resaltando el sonido de procesos como el de las hojas contra el viento, el crujir de ramas y el piar de las aves.
Nodos de biodiversidad
Son áreas extensas de plantación cuyo objetivo es aumentar la cantidad de árboles, arbustos y herbáceas presentes en el cerro y estimular la observación de los procesos naturales. Los nodos potencian las interacciones entre seres vivos entregando alimento, hábitat y lugares de reproducción y crianza de fauna.
Se distribuyen en las cuatro laderas del cerro formando comunidades vegetales diversas de acuerdo a su necesidad lumínica, de temperatura, suelo, entre otros. Los nodos de biodiversidad se dividen en tres tipos:
Áreas de acceso restringido destinadas a fortalecer la biodiversidad y permitir que los ecosistemas se desarrollen de manera natural.
Áreas cercanas al circuito educativo, donde estudiantes y visitantes podrán explorar e interactuar.
Áreas disponibles para que personas y agrupaciones realicen proyectos innovadores y/o prototipos que aporten nuevas técnicas e ideas para el cerro.