Una intervención de infraestructura ecológica marca el inicio del proceso de restauración en el Cerro Escuela La Cantera, incorporando una franja de vegetación nativa que mejora las condiciones ambientales del borde y favorece la recuperación de sus dinámicas naturales.
La primera etapa de intervención en el Cerro Escuela La Cantera incorpora la ejecución de un buffer vegetal, como parte del proceso de transformación del cerro en una Escuela natural al aire libre, impulsado por Fundación Cerro Escuela La Cantera en conjunto con Fundación Kawoq y Fundación Cerros Isla.
El buffer vegetal corresponde a una barrera natural compuesta por árboles, arbustos y herbáceas dispuestas en distintos estratos, cuyo objetivo es reducir el impacto acústico generado por la Ruta 5 Sur, vía que colinda directamente con el cerro. Además de disminuir el ruido, esta intervención permite recuperar progresivamente el paisaje sonoro del lugar y generar condiciones más favorables para la fauna, la biodiversidad y el bienestar de los visitantes.
La intervención se desarrolló en una franja aproximada de 5 metros de ancho por 240 metros de largo, donde se plantaron cerca de 600 individuos de especies nativas. Su disposición responde a criterios de densidad y adaptación al entorno, lo que permite asegurar su crecimiento y consolidación en el tiempo.
En un contexto donde los cerros isla conviven con infraestructuras de gran escala, esta acción aborda la relación entre ciudad y naturaleza desde una lógica de transición. Junto con mejorar las condiciones ambientales del lugar, el proyecto refuerza el carácter del cerro como un espacio de aprendizaje y experimentación, donde la restauración ecológica se integra al uso educativo, logrando un significativo impacto social.