Una nueva red de señaléticas educativas se integra al Cerro Escuela La Cantera, fortaleciendo su rol como espacio de aprendizaje al aire libre y acercando a la comunidad a los procesos ecológicos del territorio.
En el marco de las estrategias de diseño y vinculación comunitaria del proyecto, hacia finales de agosto de 2025 se concretó la instalación de una serie de paneles informativos que acompañan los recorridos y permiten interpretar el paisaje en transformación. Esta infraestructura educativa se incorpora como un soporte clave para guiar a los visitantes y facilitar la comprensión del entorno natural en proceso de restauración.
El desarrollo de estas señaléticas se trabajó en conjunto con la Asociación de Canalistas del Maipo, integrando contenidos enfocados en la sostenibilidad, el cuidado del agua y la relación entre territorio y producción local. A partir de esta colaboración, se diseñaron paneles como Un valle tejido por el agua que aborda temáticas como la historia del agua en la ciudad y en Del paisaje a la mesa se abordan los desafíos de la agricultura y la seguridad alimentaria.
La incorporación de esta red cumple un rol estratégico en los programas de educación al aire libre del cerro. A lo largo de los recorridos, los visitantes no sólo observan los avances de la restauración ecológica como los microhumedales, el buffer vegetal o las comarcas de abejas, sino que también acceden a información que les permite comprender estos procesos de manera clara y situada. De este modo, el cerro se consolida como un espacio donde el aprendizaje, la restauración ecológica y la experiencia directa del territorio se articulan en una misma narrativa.
La materialización de este proyecto refleja un trabajo colaborativo entre distintos actores, donde la incorporación de infraestructura educativa no sólo mejora la experiencia del recorrido, sino que también refuerza el compromiso por acercar el conocimiento ambiental a la comunidad y promover una relación más consciente con el entorno. El diseño industrial y gráfico estuvo a cargo de Camila Pascual de Fundación Cosmos y las ilustraciones de Javiera Pizarro Osorio.