A través de la reutilización de materiales existentes y la incorporación de flora adaptada, el equipo de Cerro Escuela La Cantera construyó dos microhumedales que hoy funcionan como refugios clave para la biodiversidad local.
El Cerro Escuela La Cantera, ubicado en la comuna de San Bernardo, continúa avanzando en su consolidación como Escuela-parque, mediante la creación de una red hídrica orientada a sostener y atraer vida silvestre. En este proceso, se implementaron dos microhumedales a partir de materiales reciclados, generando nuevos puntos de hidratación que permiten la llegada progresiva de distintas especies en un entorno marcado por la escasez de agua.
La construcción de estos espacios se desarrolló en estrecha colaboración con Más Fauna, organización que orientó el diseño en función de las necesidades de la fauna local. A partir de este trabajo conjunto, se incorporaron especies palustres adaptadas a ambientes húmedos, junto con una plantación complementaria en las zonas perimetrales, permitiendo generar condiciones adecuadas para el refugio, alimentación e hidratación de diversas especies.
El diseño de los microhumedales aprovecha materiales del propio cerro para configurar bordes accesibles, pendientes suaves y pequeñas cavidades que funcionan como refugio. Esta diversidad de condiciones permite que aves, mamíferos, insectos, anfibios y reptiles encuentren un espacio seguro, favoreciendo no sólo su permanencia, sino también su retorno al cerro. De esta forma, los microhumedales operan como focos de atracción biológica, activando nuevas dinámicas ecológicas en el territorio.
Esta iniciativa se integra a otras estrategias desarrolladas en el cerro, como el vivero de flora nativa, las comarcas de abejas y el buffer vegetal, consolidando una red de intervenciones que, en conjunto, permiten avanzar hacia la recuperación del ecosistema y fortalecer el carácter del Cerro Escuela La Cantera como un espacio vivo, educativo y en constante regeneración.